Arde Valle Fértil: sitiado por los conflictos, Riveros se reunió con empleados y prometió pagar dos bonos en cuotas
- Diario Libre

- 21 ene
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El intendente mantuvo un encuentro con trabajadores municipales en la puerta del edificio comunal para intentar descomprimir el malestar, en un contexto de crisis económica, pasivo financiero e interna política.
El intendente de Valle Fértil, Mario Riveros, enfrenta un escenario de fuerte tensión política y social, con múltiples frentes de conflicto abiertos y una delicada situación financiera. En ese marco, este miércoles decidió dar la cara ante los empleados municipales y encabezó una reunión en la puerta de la Municipalidad, con el objetivo de calmar el creciente malestar contra su gestión.
Durante el encuentro, realizado a primera hora de la mañana y con la presencia de su equipo de gobierno, Riveros se reunió con trabajadores de planta permanente para informar cómo se concretará el pago de los dos bonos comprometidos: uno de $80.000 y otro de $120.000. Desde el municipio indicaron que ambos beneficios serán afrontados con fondos exclusivamente municipales.
Según lo comunicado oficialmente, el monto total de $200.000 se abonará en cuatro cuotas mensuales de $50.000, correspondientes a enero, febrero, marzo y abril. Se trata de un pago único y no remunerativo que, de acuerdo al Ejecutivo local, fue acordado en un marco de diálogo con los trabajadores y con la participación de los gremios SUOEM y UPCN.
Desde la Municipalidad destacaron que la medida refleja el compromiso de la gestión con los empleados y sus derechos. No obstante, la situación dejó en evidencia una contradicción interna: mientras se avanza en el cumplimiento de los bonos, el Ejecutivo aún no logró abonar los sueldos del mes de diciembre a la planta política.
La administración de Valle Fértil arrastra dificultades económicas desde hace tiempo. En mayo del año pasado, el Ejecutivo puso en marcha un plan de reestructuración para reducir gastos ante la escasez de recursos y el peso de los compromisos asumidos. Aquella decisión implicó un recorte significativo del organigrama político, la eliminación de cargos, la fusión de áreas y un congelamiento salarial de la planta política por un período de tres meses.
Como resultado de ese ajuste, el gabinete municipal pasó de 38 a 27 cargos políticos, se eliminaron 11 puestos y otros cinco dejaron de existir, entre ellos la Jefatura de Gabinete y la asesoría letrada. Según el propio intendente, estas medidas permitieron un ahorro estimado de $25 millones. Además, los funcionarios que conservaron sus cargos sufrieron reducciones salariales de entre el 5% y el 20%, mientras que Riveros aseguró haberse reducido su salario en un 10%.
A la compleja situación económica se suma una interna política persistente con el exintendente y actual diputado departamental, Omar Ortiz, un conflicto que continúa debilitando el margen de acción del jefe comunal y profundizando las tensiones dentro del oficialismo local.
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