Carne de burro en el mercado: un productor defendió la iniciativa y negó que sea por la crisis
- Diario Libre

- hace 6 horas
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La comercialización de carne de burro comenzó a ganar espacio en la Patagonia, donde un productor rural defendió la iniciativa como una alternativa productiva y no como una respuesta a la situación económica. La propuesta ya tuvo sus primeras pruebas en Chubut, con una recepción positiva por parte del público.

El impulsor del proyecto, Julio Cittadini, explicó que la idea surgió ante las dificultades que enfrenta la producción ovina en la región. Según detalló, muchos campos dejaron de ser aptos para la cría de ovejas y tampoco reúnen condiciones para el desarrollo de la ganadería vacuna.
En ese contexto, señaló que el burro aparece como una opción viable por su resistencia y capacidad de adaptación a la estepa patagónica. “No es por la crisis, es una opción productiva”, afirmó, al tiempo que aclaró que la iniciativa responde a una necesidad del sistema productivo local.
De acuerdo con el productor, la carne de burro ofrece cortes similares a los de la carne vacuna, como vacío, entraña, costillar y lomo. En cuanto al precio, indicó que se comercializa en torno a los $7.500 por kilo, posicionándose como una alternativa más accesible frente a los valores actuales de la carne tradicional.
La experiencia piloto, que contó con autorización oficial y controles bromatológicos, mostró resultados inmediatos. Según relató Cittadini, la carne disponible se agotó en poco más de un día, cuando inicialmente se estimaba que alcanzaría para una semana.
Además, una degustación organizada en una parrilla local tuvo alta convocatoria, lo que evidenció interés por parte de los consumidores y una apertura inicial a probar este tipo de producto.
Uno de los principales desafíos, según el productor, es la aceptación cultural. La figura del burro como alimento genera resistencia en parte de la sociedad argentina, aunque en zonas rurales el consumo de carnes no tradicionales no resulta inusual.
En ese sentido, destacó que la carne de burro ya forma parte de la gastronomía en países como Italia, Francia y China, donde incluso existen circuitos industriales dedicados a su producción y comercialización.
La iniciativa se presenta como una alternativa dentro de un escenario productivo en transformación, especialmente en regiones donde la actividad ganadera tradicional enfrenta limitaciones.
Si bien su adopción masiva aún es incierta, el proyecto abre el debate sobre nuevas formas de producción y consumo, en un contexto donde la diversificación aparece como una estrategia clave para sostener las economías regionales.
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