San Juan, la noche que la naturaleza cambió la historia
- Diario Libre

- 16 ene
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A 82 años del terremoto de 1944, la provincia recuerda la tragedia que arrasó la ciudad en segundos y marcó para siempre la memoria, la identidad y el futuro de los sanjuaninos.

La noche del 15 de enero de 1944, San Juan quedó sumida en el horror. A las 20.52, cuando el calor del verano todavía envolvía a la ciudad y muchas familias comenzaban a reunirse para cenar, un violento terremoto sacudió la provincia con una fuerza devastadora. En apenas 30 segundos, la tierra se abrió paso entre calles, casas y vidas, y nada volvió a ser igual.
El sismo, de magnitud aproximada 7,4, tuvo un epicentro cercano a la ciudad capital y una profundidad superficial que multiplicó su poder destructivo. Las construcciones de adobe y materiales precarios, mayoritarias en aquella época, colapsaron casi por completo. El resultado fue una de las peores tragedias de la historia argentina, más de 10.000 personas murieron, miles resultaron heridas y cerca de 100.000 quedaron sin hogar, en una provincia que por entonces tenía poco más de 130.000 habitantes.
San Juan amaneció convertida en escombros. Las calles desaparecieron bajo montañas de polvo y ruinas, los hospitales colapsaron, y el silencio solo era interrumpido por los gritos desesperados de quienes buscaban a sus seres queridos. El miedo, el dolor y la incertidumbre dominaron una ciudad que había quedado prácticamente borrada del mapa.

La magnitud de la catástrofe conmovió a todo el país. Desde distintos puntos de la Argentina y del exterior comenzaron a llegar donaciones, médicos, alimentos y ayuda humanitaria, en una de las mayores movilizaciones solidarias de la época. En Buenos Aires, un festival benéfico organizado para recaudar fondos destinados a San Juan quedó grabado en la historia por un hecho inesperado: allí se produjo el primer encuentro público entre Juan Domingo Perón y Eva Duarte, un vínculo que luego marcaría el rumbo político del país.

Pero entre el dolor y las pérdidas, San Juan también encontró la fuerza para renacer. La ciudad fue reconstruida casi desde cero, con una planificación moderna y con estrictas normas de construcción antisísmica, inéditas hasta entonces en la Argentina. La tragedia dio origen a una nueva conciencia sobre la prevención y la seguridad, transformando a la provincia en referente nacional e internacional en materia sísmica.
Hoy, a más de ocho décadas de aquella noche trágica, el terremoto de 1944 sigue latiendo en la memoria colectiva de los sanjuaninos. Cada 15 de enero, la provincia recuerda a las víctimas, honra a los sobrevivientes y reafirma una identidad forjada entre el dolor y la resiliencia. Porque San Juan cayó, pero supo levantarse, y su historia quedó marcada para siempre por la noche en que la tierra decidió hablar.





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