Vicuña y Los Azules, los proyectos de cobre más avanzados de San Juan, cierran un 2025 sólido y se preparan para un 2026 clave
- Diario Libre

- 2 ene
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Ambos desarrollos cupríferos registraron avances técnicos, ambientales y financieros determinantes durante 2025 y encaran un año decisivo que podría marcar un punto de inflexión para la minería sanjuanina.

San Juan concentra algunos de los proyectos de cobre más relevantes del país y del mundo, aunque no todos se encuentran en el mismo estadio de desarrollo.
En ese escenario, Vicuña —que integra los proyectos Josemaría y Filo del Sol— y Los Azules se consolidaron durante 2025 como los emprendimientos cupríferos más avanzados de la provincia, tras alcanzar hitos clave que los posicionan como motores estratégicos del sector.
Luego de un año marcado por definiciones técnicas, ambientales y financieras, ambos proyectos encaran un 2026 que aparece como decisivo, con el foco puesto en acercarse a la etapa de construcción y sentar las bases para la futura producción de cobre.
Vicuña: consolidación del proyecto integrado
A casi un año de su conformación, Vicuña terminó de afianzar su perfil estratégico como uno de los desarrollos de cobre más relevantes a escala global. El proyecto surge del joint venture entre Lundin y BHP, que integró Josemaría y Filo del Sol con el objetivo de optimizar recursos, infraestructura y diseño operativo.
Uno de los principales hitos de 2025 se registró en abril, cuando la compañía anunció la estimación de recursos de Filo del Sol y la actualización de Josemaría, confirmando uno de los mayores recursos combinados de cobre, oro y plata a nivel mundial.
En julio, Vicuña presentó la segunda actualización del Informe de Impacto Ambiental ante la autoridad minera. Allí se destacó la extensión de la vida útil del proyecto de 19 a 25 años, impulsada por el incremento de recursos explotables, y un rediseño de la operación para procesar 175.000 toneladas diarias de mineral. El informe incorporó además un esquema hídrico multifuente, que contempla un nuevo campo de pozos en La Majadita, la proyección de uso futuro de agua desalinizada desde el Pacífico y un sistema de recuperación y reutilización del 73% del agua de proceso.
En materia de infraestructura, durante 2025 se licitó la construcción de dos tramos del Corredor Norte, el acceso al proyecto por San Juan, adjudicados a la UTE Terusi Construcciones S.A. – Semisa Infraestructura S.A. También se adjudicó el mantenimiento del camino Angualasto–La Majadita a la empresa sanjuanina Zlato, con una extensión de 170 kilómetros y un impacto estimado de alrededor de 100 puestos de trabajo directos e indirectos.
El cierre del año mostró avances en la contratación de proveedores locales. En diciembre, Vicuña adjudicó el servicio integral de alimentación, hotelería y limpieza en sitio a la empresa sanjuanina Caterwest. Ese mismo mes, la compañía formalizó su solicitud de ingreso al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), convirtiéndose en el primer proyecto de cobre del país en aplicar a este esquema, con el objetivo de consolidar a Josemaría y Filo del Sol como un desarrollo integrado de exportación estratégica de largo plazo.
Los Azules: hitos históricos y proyección financiera
Los Azules cerró 2025 con avances que marcaron un punto de inflexión para el proyecto y para la minería sanjuanina. En junio, alcanzó un hecho histórico al producir el primer cátodo de cobre con mineral extraído en San Juan. El ensayo, realizado por un laboratorio especializado de Chile, replicó a escala el proceso integral diseñado para la futura operación y confirmó la viabilidad técnica del proyecto.
En septiembre, el emprendimiento dio un paso clave hacia el financiamiento internacional al firmar un acuerdo de colaboración con la International Finance Corporation (IFC), entidad del Grupo Banco Mundial. El objetivo es alinear el proyecto con los más altos estándares ambientales, sociales y de gobernanza, abriendo el acceso a inversiones internacionales en deuda y capital.
Durante octubre, Los Azules fue incorporado al RIGI, respaldando una inversión de 2.672 millones de dólares que integra exploración, construcción y operación en un solo plan. Ese mismo mes, la compañía presentó su Estudio de Factibilidad, que confirmó una inversión total de 3.170 millones de dólares y proyectó el inicio de la etapa de construcción para 2026, con producción a partir de 2029 y el primer cátodo previsto para 2030.
El impacto local del proyecto también fue significativo. Entre 2024 y octubre de 2025, los proveedores sanjuaninos facturaron 97 millones de dólares, representando el 71% de las compras y contrataciones realizadas. En Calingasta, el número de proveedores activos creció un 61%, se generaron más de 100 puestos de trabajo y se ejecutaron mejoras en la infraestructura de instituciones comunitarias.
Un 2026 decisivo
De cara a 2026, Vicuña prevé como principal hito la presentación del Reporte Técnico Integrado durante el primer trimestre, un documento estratégico que consolidará el potencial sinérgico de Josemaría y Filo del Sol y definirá la hoja de ruta para su desarrollo futuro.
En tanto, Los Azules, con la Declaración de Impacto Ambiental, el Estudio de Factibilidad y el RIGI ya aprobados, apunta a iniciar la etapa de construcción durante el año, con el objetivo de consolidarse como un actor estratégico de la minería argentina y de la transición energética global.
Con estos avances, ambos proyectos se posicionan como pilares del futuro cuprífero de San Juan y como protagonistas de una etapa clave para la minería provincial.
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