El Big Air Cuesta del Viento crece con identidad local y apuesta firme al protagonismo iglesiano
- Diario Libre

- hace 2 días
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La edición 2026 dejó resultados deportivos históricos, condiciones climáticas excepcionales y un fuerte crecimiento del público local, consolidando al evento como un motor turístico y social en Iglesia.

En diálogo con Diario Libre, Federico Gambeta, organizador del Big Air Cuesta del Viento, realizó un balance detallado y profundamente positivo de la última edición del evento, desarrollada durante Semana Santa en Iglesia. Más allá del espectáculo deportivo, el referente destacó un proceso que va mucho más allá de la competencia, la consolidación de una identidad local cada vez más fuerte, donde la comunidad iglesiana comienza a sentirse protagonista y parte esencial de uno de los eventos más importantes del calendario turístico y deportivo de San Juan.
En el plano competitivo, Gambeta resaltó que las condiciones climáticas jugaron un rol determinante en el éxito del evento. Según explicó, se registraron “las mejores condiciones de los últimos diez años”, lo que permitió a los riders desplegar todo su potencial en un escenario natural ideal. En este contexto, la consagración de Santiago Cisneros en la categoría profesional marcó uno de los grandes hitos de la edición. Se trata de un competidor con una extensa trayectoria, que durante años estuvo cerca del título y que finalmente logró coronarse, en una victoria que también fue celebrada como un reconocimiento a la perseverancia dentro del deporte.

El nivel de competencia se vio potenciado además por la participación de riders internacionales, especialmente de Brasil y Chile, quienes aportaron jerarquía y elevaron la exigencia deportiva. A esto se sumó un hecho histórico que marcó un antes y un después, por primera vez, una mujer decidió competir en la categoría profesional, que es de carácter mixto. Su desempeño fue más que destacado, logrando avanzar en el primer round y demostrando no solo su nivel competitivo, sino también abriendo camino para una mayor inclusión en futuras ediciones.
En cuanto a la convocatoria de público, los resultados también reflejan un crecimiento sostenido. Gambeta destacó la gran afluencia tanto en las jornadas diurnas como en las actividades nocturnas del “after beach”, que se consolidó como un espacio de encuentro social y cultural. Sin embargo, lo más relevante fue el marcado protagonismo de los propios iglesianos, más del 50% del público presente en las actividades nocturnas fue local, un dato que refleja un cambio profundo en la relación entre el evento y la comunidad. “Hoy el iglesiano se siente parte, se apropia del evento y lo vive como propio”, expresó.
Este proceso de apropiación social no solo fortalece el evento desde lo cultural, sino que también impacta directamente en la economía local. En ese sentido, Gambeta remarcó que la organización prioriza la contratación de proveedores y mano de obra del departamento, entendiendo que el desarrollo del Big Air debe ir de la mano con oportunidades concretas para la comunidad. Si bien reconoció que el vínculo aún está en construcción, valoró el crecimiento progresivo y mencionó como ejemplo el aporte logístico de Christian Rolán, quien formó parte del equipo de trabajo durante esta edición.
Pensando en el futuro, el organizador adelantó que ya se encuentran trabajando en la edición 2027, con el objetivo de seguir elevando la calidad del evento. Entre los principales desafíos se encuentran ampliar la convocatoria de riders internacionales, incrementar el nivel de las premiaciones y posicionar al Big Air dentro de circuitos de mayor relevancia. Incluso, no se descarta avanzar en gestiones para retomar alianzas con marcas globales que permitan potenciar aún más su proyección.
En relación a la fecha de realización, Gambeta fue claro al señalar que marzo ofrece condiciones más favorables que otras épocas del año, como Carnaval, debido a la estabilidad del viento y la menor probabilidad de fenómenos adversos. Esta variable, muchas veces invisible para el público general, resulta clave en la planificación de un evento de estas características.
Finalmente, destacó también el acompañamiento del sector privado, incluyendo empresas vinculadas a la minería que comienzan a apostar por el desarrollo turístico de la región. Este tipo de articulación, según indicó, abre nuevas oportunidades para diversificar la economía local y posicionar a Iglesia no solo como un destino productivo, sino también como un polo turístico y deportivo de referencia.
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