El oro se encamina a su peor semana en más de 40 años por tensiones geopolíticas y suba de tasas
- Diario Libre

- hace 11 horas
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El precio del oro atraviesa una fuerte corrección y se encamina a registrar su peor desempeño semanal desde 1983, en un contexto marcado por el conflicto en Medio Oriente y el endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos.

El metal precioso profundizó su baja en los últimos días, afectado por la combinación de suba del dólar, aumento en los rendimientos de los bonos y expectativas de tasas de interés más altas. Este escenario se consolidó tras informes sobre un posible despliegue de fuerzas terrestres de Estados Unidos en Irán, lo que incrementó la incertidumbre global.
La suba de tasas impacta directamente en el oro, ya que se trata de un activo que no genera rendimientos, perdiendo atractivo frente a otras alternativas financieras.
Analistas atribuyen el retroceso a múltiples factores:
Fortalecimiento del dólar
Aumento de rendimientos de bonos
Menores expectativas de recortes de tasas
Toma de ganancias tras niveles récord
Ventas automáticas (stop-loss) que aceleraron la caída
Además, el encarecimiento de la energía, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, elevó las expectativas de inflación y reforzó la postura más restrictiva de la política monetaria.
El oro, tradicionalmente considerado un activo de refugio, acumula varias jornadas consecutivas en baja desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En la última rueda, el metal cayó 3,1%, ubicándose en torno a los 4.509 dólares la onza en Nueva York, encadenando ocho días consecutivos de pérdidas, la racha más extensa desde octubre de 2023.
Otros metales preciosos también registraron fuertes caídas:
La plata retrocedió más de 15% en la semana
El paladio y el platino también mostraron descensos
Los fondos cotizados (ETF) respaldados en oro registraron su tercera semana consecutiva de salidas, con una reducción superior a 60 toneladas en sus tenencias, lo que evidencia una menor demanda de los inversores institucionales.
A esto se suma una desaceleración en las compras por parte de bancos centrales, otro factor que venía sosteniendo el precio del metal en los últimos meses.
Pese a la caída reciente, el oro todavía mantiene una suba cercana al 4% en lo que va del año. A fines de enero había alcanzado un récord cercano a los 5.600 dólares por onza, impulsado por el contexto global y la demanda de activos seguros.
Sin embargo, el actual escenario de mayor presión inflacionaria, tasas elevadas y volatilidad financiera genera un cambio de tendencia que podría extenderse si se mantienen las condiciones actuales en los mercados internacionales.
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