Estados Unidos apuntó al petróleo venezolano como eje del plan tras la captura de Maduro
- Diario Libre

- 3 ene
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Donald Trump afirmó que grandes compañías estadounidenses invertirán miles de millones para reactivar la producción petrolera y reconstruir la infraestructura energética de Venezuela.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó en claro que el control y la reactivación del sector petrolero venezolano forman parte central de la estrategia estadounidense tras el operativo militar que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Así lo expresó durante una conferencia de prensa brindada desde Mar-a-Lago, en Florida, donde detalló los objetivos políticos y económicos de la intervención.
“Nuestras grandes compañías petroleras, las más grandes del mundo, invertirán miles de millones de dólares para reparar la infraestructura petrolera, que está en muy mal estado, y comenzar a generar ingresos para el país”, afirmó Trump, rodeado por su Estado Mayor militar. El mandatario sostuvo que Estados Unidos asumirá un rol activo en la recuperación del sector energético venezolano, al que calificó como “un fracaso total” durante las últimas décadas.
Trump remarcó que Venezuela, pese a contar con una de las mayores reservas de crudo del planeta, no logró aprovechar su potencial. “No estaban extrayendo casi nada en comparación con lo que podrían haber producido”, señaló, y aseguró que su administración buscará revertir esa situación mediante inversiones privadas estadounidenses.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, incluso por encima de Arabia Saudita. Solo la Faja Petrolífera del Orinoco concentra más del 15% de las reservas globales, lo que convierte al país en un actor estratégico para el mercado energético internacional. Analistas del sector sostienen que, con reglas claras y garantías jurídicas para las empresas extranjeras, Venezuela podría volver a posicionarse como una potencia petrolera hacia la década de 2030.
El crudo venezolano, además, presenta características particulares: es más pesado y costoso de extraer que el de Medio Oriente, pero su alto contenido de azufre lo vuelve altamente demandado por refinerías de alta complejidad. A pesar de las sanciones internacionales vigentes desde hace casi una década, el país continúa exportando petróleo a China, India y, en menor medida, a Estados Unidos.
Una industria deteriorada
Durante su exposición, Trump fue especialmente crítico con el estado actual de la infraestructura petrolera venezolana. Atribuyó su deterioro a años de falta de inversión, corrupción, mala gestión y expropiaciones impulsadas a partir de finales de la década del 2000, que provocaron el retiro de capitales y tecnología extranjera.
“La infraestructura está podrida, es muy peligrosa. Gran parte del equipamiento fue instalado hace más de 25 años y necesita ser reemplazado”, afirmó el mandatario, al advertir sobre los riesgos operativos y humanos que implica la explotación petrolera sin los estándares adecuados.
Según Trump, la modernización del sistema energético permitirá no solo aumentar la producción, sino también generar recursos para la reconstrucción del país. “Vamos a sustituir esa infraestructura y vamos a generar mucho dinero para poder cuidar del país”, aseguró.
De esta manera, el petróleo emerge como un factor clave en el nuevo escenario venezolano, en un contexto donde la intervención militar, la transición política y los intereses económicos aparecen estrechamente vinculados al futuro inmediato del país caribeño.
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