Estados Unidos presentó un plan para reactivar la producción petrolera de Venezuela
- Diario Libre

- hace 4 días
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La iniciativa contempla un retiro parcial y selectivo de sanciones, la venta controlada de crudo y la autorización para importar tecnología destinada a modernizar el sector energético y la red eléctrica del país.

El gobierno de Estados Unidos anunció la implementación de un plan orientado a reactivar la producción petrolera de Venezuela, a través de un retiro parcial y selectivo de las sanciones económicas que durante años limitaron la exportación de crudo y derivados hacia los mercados internacionales.
La medida redefine el esquema de control sobre uno de los mayores reservorios de petróleo del mundo y se enmarca en una nueva estrategia de Washington para reorganizar el flujo de hidrocarburos venezolanos bajo supervisión directa, luego de un prolongado período de restricciones y operaciones informales.
Según lo informado oficialmente, la flexibilización de sanciones se limita exclusivamente al sector energético y tiene como objetivo permitir la comercialización de petróleo venezolano bajo estrictos mecanismos de control financiero. En una primera etapa, el esquema prevé la venta de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo, con operaciones que comenzarán de manera inmediata y que podrían continuar de forma indefinida, siempre que se realicen por canales autorizados y compatibles con la legislación estadounidense.
Uno de los aspectos centrales del nuevo sistema es la administración de los ingresos generados. Estados Unidos precisó que todos los fondos obtenidos por la venta de petróleo y productos derivados serán depositados inicialmente en cuentas controladas por ese país en bancos internacionales de primera línea. El objetivo es garantizar la trazabilidad y transparencia de los recursos, en contraste con los mecanismos utilizados en los últimos años por la industria petrolera venezolana.
Desde Washington indicaron que este esquema permitirá ordenar la comercialización del crudo venezolano y reducir las exportaciones realizadas mediante intermediarios o rutas alternativas destinadas a eludir sanciones. Bajo el nuevo marco, solo las operaciones expresamente autorizadas serán consideradas legales, mientras que cualquier intento de evasión será pasible de nuevas penalidades.
El retiro parcial de sanciones también incluye medidas técnicas destinadas a recuperar la capacidad productiva del sector, seriamente afectada por años de desinversión, deterioro de infraestructura y pérdida de personal especializado. En este sentido, Estados Unidos autorizó la importación de equipos, repuestos y servicios para campos petroleros, lo que permitirá la participación de empresas energéticas estadounidenses y de otros países en tareas de mantenimiento y modernización.
Otro componente clave del plan es el suministro de diluyentes. Washington confirmó que se enviará crudo liviano estadounidense a Venezuela para mezclarlo con el petróleo pesado y extrapesado, que constituye la mayor parte de las reservas del país, con el fin de mejorar su calidad y facilitar su transporte y comercialización.
El acuerdo también incorpora compromisos vinculados a la infraestructura eléctrica venezolana, considerada un factor crítico para la producción energética. Desde el Departamento de Energía señalaron que la red eléctrica del país presenta un deterioro significativo y que la generación nacional cayó más de un 30% en los últimos años, por lo que se avanzará en acciones destinadas a mejorar el sistema eléctrico como condición necesaria para sostener la recuperación del sector.
La implementación de esta política será evaluada de manera continua y podrá ajustarse en función de la evolución de la situación política y económica de Venezuela. Con este plan, Estados Unidos busca no solo reactivar el comercio energético regional, sino también sentar las bases para una recuperación progresiva de una infraestructura clave para la economía venezolana.
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