Fuerte caída del consumo de carne en Argentina supera el 10% en 2026
- Diario Libre

- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura
El consumo interno de carne vacuna registra una caída superior al 10% en lo que va del año y alcanza mínimos históricos. La suba de precios, la pérdida del poder adquisitivo y cambios en los hábitos alimentarios explican el fenómeno.

El consumo de carne vacuna en Argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas. En el inicio de 2026, la demanda interna mostró una caída superior al 10% interanual, con registros cercanos al 13% en el primer bimestre, consolidando una tendencia descendente que llevó el consumo per cápita a niveles mínimos en más de 20 años.
De acuerdo a informes del sector, el consumo aparente se redujo de manera significativa en los primeros meses del año, mientras que la ingesta por habitante se ubica en torno a los 47 kilos anuales, muy por debajo de los valores históricos del país.
Entre las principales causas, especialistas coinciden en señalar el fuerte incremento de precios como el factor determinante. En el primer bimestre de 2026, los cortes de carne aumentaron cerca de un 12%, duplicando el ritmo de la inflación general, lo que impactó directamente en el bolsillo de los consumidores.
A este escenario se suma la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, que redujo la capacidad de compra de las familias. Según análisis del sector, hoy el salario medido en kilos de carne se encuentra en niveles históricamente bajos, lo que obliga a los hogares a recortar consumo o reemplazar productos.
Otro de los factores clave es la menor oferta ganadera. La reducción del stock bovino, producto de sequías prolongadas, inundaciones y ventas anticipadas de hacienda en años anteriores, limitó la disponibilidad de animales para faena y presionó los precios al alza.
Además, el crecimiento de las exportaciones y la firme demanda internacional también contribuyen a tensionar el mercado interno, desviando parte de la producción hacia el exterior.
En paralelo, se observa un cambio estructural en los hábitos de consumo. Cada vez más argentinos reemplazan la carne vacuna por alternativas más económicas como pollo, cerdo o huevos, en busca de sostener el consumo de proteínas a menor costo.
“Se trata de un reacomodamiento del mercado donde la oferta es más limitada y la demanda interna pierde capacidad de convalidar precios elevados”, explican analistas del sector, que advierten que la tendencia podría extenderse en el corto plazo.
De este modo, la carne vacuna,históricamente símbolo de la mesa argentina, enfrenta un escenario desafiante, marcado por tensiones productivas, económicas y culturales que redefinen los patrones de consumo en el país.
.png)

















Comentarios