Una médica sanjuanina desarrolla un innovador chaleco que podría prevenir la muerte súbita en bebés
- Diario Libre

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La doctora Frida Fabris, oriunda de Valle Fértil, impulsa junto a especialistas de la UBA un revolucionario dispositivo que monitorea múltiples parámetros vitales en lactantes para detectar signos de riesgo antes de un desenlace fatal.

La doctora Frida Fabris, médica pediatra de Valle Fértil, encabeza uno de los proyectos médicos y tecnológicos más innovadores surgidos en San Juan en los últimos años. Se trata del “Chaleco Elio”, un dispositivo diseñado para monitorear en tiempo real distintos parámetros vitales en bebés y detectar posibles signos vinculados a la muerte súbita del lactante.
La iniciativa comenzó a tomar forma este año, aunque detrás existe un trabajo de observación e investigación que Fabris viene desarrollando desde hace casi dos décadas en el ejercicio diario de la medicina pediátrica en el departamento vallisto.
La profesional explicó que su experiencia atendiendo niños en zonas alejadas, muchas veces sin acceso inmediato a estudios complejos, le permitió identificar patrones repetitivos en bebés de entre dos y cuatro meses que posteriormente sufrían episodios compatibles con muerte súbita.
Entre los síntomas observados aparecían cuadros de ahogo, tos, reflujo y alteraciones respiratorias.
“Comencé a pensar que podía haber una patología que no está actualmente estudiada como causal de la muerte súbita, como es el reflujo. Ahí es donde arranca todo”, explicó Fabris.
Actualmente, la muerte súbita del lactante continúa siendo considerada una causa repentina e inexplicable de fallecimiento en menores de un año. Según detalló la médica, en Argentina se registran entre uno y dos casos semanales y unas 120 a 150 muertes por año vinculadas a esta problemática.
A partir de sus observaciones, Fabris comenzó a construir estadísticas propias y a recopilar registros audiovisuales de bebés con síntomas respiratorios para analizar patrones comunes.
Esa investigación preliminar derivó en la idea de desarrollar un dispositivo capaz de monitorear múltiples parámetros simultáneamente y alertar de manera temprana sobre alteraciones que pudieran representar un riesgo para el bebé.
Así nació el proyecto del Chaleco Elio.
El dispositivo incorporará seis sensores destinados a medir frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, expansión torácica, saturación de oxígeno, temperatura corporal y vibraciones subsónicas.
Este último punto se transformó en uno de los grandes avances del proyecto, luego de que Fabris tomara contacto con un equipo de la Universidad de Buenos Aires que ya trabajaba en el desarrollo de sensores capaces de detectar vibraciones por debajo del umbral del sonido.
La tecnología encajó perfectamente con la hipótesis médica de la pediatra sanjuanina, ya que permitiría detectar episodios de reflujo y distinguir cuándo podrían representar una situación patológica o peligrosa para el lactante.
El proyecto comenzó a acelerarse durante el verano de este año, cuando Fabris se instaló temporalmente en Córdoba junto a su hija. Allí aprovechó el tiempo para estructurar formalmente la propuesta y enviarla a distintas universidades del país, entre ellas la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de San Juan y la UBA.
La primera respuesta llegó desde Córdoba, donde propusieron incorporar la iniciativa como trabajo final de estudiantes de Ingeniería Biomédica. Poco después respondió la UBA, donde ya existía un equipo desarrollando sensores compatibles con el proyecto.
“Cuando conocí lo que estaban haciendo entendí que ambos proyectos podían complementarse perfectamente”, recordó la médica.
Actualmente, el Chaleco Elio es impulsado por un equipo interdisciplinario integrado por bioingenieros, médicos y técnicos especializados que trabajan junto al área tecnológica de la Facultad de Ingeniería de la UBA.
La iniciativa fue seleccionada dentro del programa Activar FIUBA, orientado a financiar y potenciar desarrollos tecnológicos innovadores.
En esta nueva etapa, el principal objetivo es conseguir el financiamiento necesario para avanzar con la fabricación y validación del dispositivo.
Según detallaron, el chaleco será confeccionado con materiales flexibles y seguros para bebés, incluyendo algodón en la parte interior y silicona blanda en el exterior para proteger los sensores sin afectar la comodidad del menor.
Para Fabris, el proyecto representa no solo un avance científico, sino también una profunda carga emocional.
El nombre “Elio” fue elegido en homenaje a su primo hermano, el médico ginecobstetra Elio Sebastián Páez, fallecido en junio de 2025. Ambos compartían una fuerte vocación médica y largas conversaciones sobre salud, investigación y problemáticas sanitarias.
“Sentimos que en cada etapa del proyecto él nos acompaña”, expresó emocionada.
El impacto de la iniciativa ya trascendió el ámbito médico. El Concejo Deliberante de Valle Fértil declaró al proyecto de interés departamental, social, sanitario y comunitario, reconociendo el potencial que podría tener el Chaleco Elio para revolucionar la prevención y el monitoreo neonatal en Argentina.
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