Guerra en Medio Oriente: la suba del petróleo podría encarecer más de 10% los combustibles en Argentina
- Diario Libre

- 6 mar
- 4 Min. de lectura
La escalada del conflicto en Medio Oriente generó un fuerte impacto en el mercado energético internacional y encendió alertas en Argentina por una posible suba en los precios de los combustibles. En los últimos días, el valor del petróleo registró un incremento cercano al 30%, lo que podría trasladarse parcialmente al precio de la nafta y el gasoil en los surtidores del país.

El barril de crudo tipo Brent, referencia internacional del mercado, alcanzó este viernes un máximo de 94 dólares antes de estabilizarse en torno a los 92 dólares durante la tarde. Este aumento responde a la incertidumbre global provocada por la escalada bélica en Medio Oriente y a las posibles interrupciones en el comercio internacional de energía.
De acuerdo con estimaciones del sector energético, por cada dólar que sube el precio del barril de petróleo, el valor final de los combustibles puede ajustarse entre un 1% y un 1,3%. En ese contexto, especialistas advierten que, si los valores internacionales se mantienen elevados durante un período prolongado, el impacto en el mercado local podría acercarse al 10%.
El exsecretario de Energía, Emilio Apud, explicó que cuando el Brent se ubica cerca de los 80 u 81 dólares —unos nueve dólares por encima del nivel que actualmente reflejan los combustibles en el mercado argentino— el efecto potencial sobre los precios puede rondar ese porcentaje si la tendencia se sostiene en el tiempo.
En términos concretos, esa variación podría representar un incremento de entre 150 y 200 pesos por litro en los surtidores. Si el barril se mantiene por encima de los 90 dólares durante varios meses, el ajuste podría ser mayor y alcanzar hasta los 375 pesos por litro, aunque ese escenario dependerá de la duración del conflicto y de la evolución del mercado internacional.
Uno de los principales focos de preocupación se encuentra en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de hidrocarburos. Por ese corredor, ubicado frente a las costas de Irán, circula aproximadamente un quinto del petróleo que se comercializa a nivel global.
Según datos de la firma de inteligencia energética Kpler, desde el inicio del conflicto el tránsito de petroleros por esa zona cayó cerca de un 90% respecto de la semana anterior. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, señaló que esta situación dejó alrededor de 15 millones de barriles sin poder salir de la región, lo que generó una mayor presión sobre los precios internacionales.
Sin embargo, el traslado del aumento del crudo al precio de los combustibles no es automático. El valor final que pagan los consumidores en Argentina se compone de distintos factores, entre ellos el costo del petróleo, el margen de refinación, los impuestos y el componente de biocombustibles que las petroleras están obligadas a mezclar.
De acuerdo con especialistas del sector, la materia prima representa aproximadamente el 40% del precio final del combustible. Por ese motivo, aunque la suba del barril impacta en los costos del sistema, su efecto en los surtidores suele ser gradual y depende de múltiples variables.
En este proceso también juega un rol central YPF, que concentra cerca del 55% del mercado minorista de combustibles en el país y suele marcar el ritmo de los ajustes de precios para el resto de las petroleras. Marín aseguró en diversas declaraciones públicas que la compañía no trasladará automáticamente las variaciones internacionales al surtidor.
El ejecutivo explicó que la empresa utiliza un sistema de promedios móviles para evitar que los picos momentáneos del mercado internacional se reflejen de manera directa en los consumidores. En ese sentido, sostuvo que si el petróleo se mantiene en torno a los 85 dólares durante varios meses sí podría haber impacto, pero si se trata de un aumento transitorio el efecto sería prácticamente nulo.
Por su parte, el exsecretario de Energía Daniel Montamat advirtió que, si los precios internacionales del crudo permanecen elevados durante un período prolongado, el ajuste en los combustibles será inevitable. Según explicó, una suba de 10 dólares en el precio del barril podría trasladarse en unos cinco dólares al precio final del combustible, dependiendo del proceso de refinación.
Montamat también recordó que el mercado energético argentino está cada vez más integrado al escenario internacional, en línea con el desarrollo de la formación Vaca Muerta y el crecimiento del perfil exportador del país. En ese contexto, los movimientos en el precio global del petróleo tienen cada vez mayor influencia en el mercado interno.
Mientras tanto, la producción local de crudo atraviesa un período de fuerte expansión. De acuerdo con datos recientes de la Secretaría de Energía, en enero Argentina alcanzó una producción de 4.262.675 metros cúbicos de petróleo, el nivel más alto registrado oficialmente en el país.
El volumen superó incluso el récord alcanzado en diciembre de 2025, cuando la producción había llegado a 4.245.403 metros cúbicos. El crecimiento responde en gran medida al avance de Vaca Muerta, que continúa consolidándose como uno de los principales motores de la industria energética nacional.
Según datos oficiales, en enero la producción de petróleo en el país aumentó un 15,7% interanual, mientras que la extracción proveniente de desarrollos no convencionales registró un incremento del 35,5% respecto del mismo mes del año anterior. Estos números reflejan el dinamismo del sector, aunque el impacto de la coyuntura internacional podría influir en los precios internos en los próximos meses.
.png)

















Comentarios